Fortaleza de Kufstein
Emblema junto al Inn con el órgano de los héroes
Dirección
Kufstein, Tirol
GPS
47.5833, 12.1694
La fortaleza de Kufstein se alza sobre la ciudad junto al Inn, en la frontera bávaro-tirolesa, y figura entre las fortalezas conservadas más grandes del Tirol. En ella suena el Heldenorgel, uno de los órganos al aire libre más grandes del mundo, cuyo sonido se oye a diario muy adentro del valle. Un ascensor de la fortaleza y museos dan acceso al recinto.
Lo más destacado
- Poderosa fortaleza sobre el Inn
- Heldenorgel, uno de los órganos al aire libre más grandes
- Ascensor de la fortaleza y museos
- Casco antiguo de Kufstein
Bueno saberlo
| Ubicación | sobre el Inn, Kufstein |
| Particularidad | Heldenorgel (órgano al aire libre) |
| Época | medieval/moderna |
| Acceso | ascensor de la fortaleza |
Información práctica
Cómo llegar: En tren directo a Kufstein; en coche por la A12.
Mejor época: Todo el año; concierto del Heldenorgel a diario (consultar actualidad).
Costes: Entrada y ascensor de pago (consultar actualidad).
Seguridad: Sencillo.
Consejos:
- Planificar el concierto del Heldenorgel al mediodía
Contexto e historia
Sobre la ciudad de Kufstein se eleva, en una poderosa roca, la fortaleza que desde la Edad Media domina la entrada al valle del Inn. Su ubicación estratégica en el paso entre Baviera y el Tirol la convirtió durante siglos en una codiciada manzana de la discordia, y así el castillo cambió varias veces de dueño. A comienzos del siglo XVI el emperador Maximiliano I, que tenía su residencia en Innsbruck, mandó ampliar enormemente el recinto, de lo que da fe todavía hoy la imponente torre redonda que se llama Kaiserturm. Sus gruesos muros debían resistir a las nuevas armas de fuego.
La fortaleza es conocida más allá de la región por su Heldenorgel, un instrumento instalado al aire libre cuyos sonidos se oyen a lo largo del valle y recuerdan a los caídos. Durante mucho tiempo el castillo sirvió también de prisión, en la que estuvieron recluidos presos políticos, lo que confiere a sus muros un rasgo serio, casi melancólico. La ciudad alcanzó fama también por la popular Canción de Kufstein, que llevó su nombre mucho más allá del Tirol y suena hasta hoy en muchas fiestas. Quien recorre los patios y casamatas y contempla desde el adarve los tejados del casco antiguo y el meandro del Inn percibe la doble naturaleza de este lugar: muro de protección y mazmorra a la vez, fortaleza fronteriza en uno de los ejes norte-sur más importantes de los Alpes, por el que desde la Antigüedad se movía el comercio entre Italia y el espacio alemán.
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