Arlberg (Lech Zürs)
Cuna del esquí alpino
Dirección
Lech Zürs am Arlberg, Vorarlberg
GPS
47.2089, 10.1411
El Arlberg está considerado la cuna del esquí alpino; aquí se fundó en 1901 uno de los primeros clubes de esquí. Las exclusivas localidades de Lech y Zürs forman parte de Ski Arlberg, la mayor zona de esquí continua de Austria. En verano atraen senderos de alta montaña como el Lechweg y el Grüne Ring.
Lo más destacado
- Cuna del esquí alpino
- Parte de la mayor zona de esquí continua de Austria
- Elegantes localidades de Lech y Zürs
- Verano: Lechweg y excursiones de alta montaña
Bueno saberlo
| Historia | cuna del esquí alpino (club de esquí en 1901) |
| Zona de esquí | Ski Arlberg (la mayor continua de Austria) |
| Localidades | Lech, Zürs |
| Verano | senderismo, Lechweg |
Información práctica
Cómo llegar: En tren hasta Langen am Arlberg, después en autobús; en coche por la carretera del Arlberg.
Mejor época: Esquí de diciembre a abril; senderismo de junio a octubre.
Costes: Forfaits y alojamientos de nivel alto (consultar actualidad).
Seguridad: En invierno atender a la situación de aludes; fuera de pista solo con equipo.
Consejos:
- El Weiße Ring es un recorrido de esquí clásico
- En verano la región está tranquila y es más económica
Contexto e historia
El Arlberg está considerado la cuna del esquí alpino, y las localidades de Lech y Zürs al pie del puerto encarnan esta historia. Ya en 1901 se fundó aquí un club de esquí, y en las décadas siguientes Hannes Schneider, originario de la cercana Stuben, desarrolló una técnica sistemática de esquí que, con el nombre de «técnica del Arlberg», habría de marcar la enseñanza del esquí en todo el mundo. De los valles altos nevados, que en invierno estuvieron durante generaciones casi totalmente aislados del mundo exterior, surgió así una de las regiones de deportes de invierno más conocidas y con más garantía de nieve de todos los Alpes.
El nombre Arlberg deriva probablemente del agracejo enano, el arbusto «Arle», que crece en las laderas del puerto. Por este paso discurría ya en la Edad Media un importante camino de herradura entre el Tirol y Vorarlberg, y una cofradía fundada en el siglo XIV se ocupaba de los viajeros que corrían el riesgo de perecer en las violentas tormentas de nieve. Lech mismo fue durante mucho tiempo un pueblo campesino cuyos habitantes, según la tradición, habrían inmigrado del Valais y conservaban un dialecto propio. De ese pasado duro, marcado por los aludes y el aislamiento, nació una localidad que hoy une la elegancia cosmopolita con una tradición montañera profundamente arraigada.
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