Bernina Express
Tren Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO a través de los Alpes
Dirección
Chur/St. Moritz – Tirano (Italien), Rhätische Bahn
GPS
46.4106, 10.0203
El Bernina Express une la suiza Grisones con la italiana Tirano por el tramo más espectacular del Ferrocarril Rético. Las líneas del Albula y del Bernina figuran desde 2008 en el Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Sin cremallera, el tren de vía estrecha supera, por curvas muy cerradas, los 2.250 m en el puerto del Bernina y pasa por el famoso viaducto de Landwasser y el viaducto helicoidal de Brusio.
Lo más destacado
- Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO: líneas del Albula y del Bernina (desde 2008)
- El viaducto de Landwasser, construido en la pared rocosa
- El viaducto helicoidal de Brusio, una lazada en espiral al aire libre
- Trayecto desde los glaciares hasta las palmeras de Tirano
Bueno saberlo
| Trayecto | Chur/St. Moritz – Tirano (Italia) |
| Patrimonio | UNESCO desde 2008 |
| Punto culminante | Ospizio Bernina, más de 2.250 m |
| Particularidad | el ferrocarril de adherencia (sin cremallera) más empinado |
Información práctica
Cómo llegar: embarque en Chur, St. Moritz o Pontresina; los vagones panorámicos requieren reserva.
Mejor época: todo el año; en invierno la meseta nevada, en verano vista despejada.
Costes: reserva de vagón panorámico de pago, adicional al billete (consultar actualidad).
Seguridad: trayecto en tren cómodo y seguro; para el regreso, planifica las conexiones transfronterizas.
Consejos:
- Pregunta de antemano por el asiento en el lado correcto; los puntos de interés cambian de lado
- Es posible un billete combinado con el autocar postal de Tirano a Lugano
Contexto e historia
El Bernina Express une la suiza Grisones con la italiana Tirano y cruza, sin cremallera, el elevado puerto del Bernina, una proeza de ingeniería alpina de primer orden. El tramo pertenece al Ferrocarril Rético, cuyas líneas en las zonas del Albula y del Bernina figuran desde el año 2008 en el Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, distinguidas como ejemplo sobresaliente de cómo un ferrocarril puede abrir una alta montaña extrema integrándose con armonía en el paisaje. El ferrocarril del Bernina se inauguró a comienzos del siglo XX y funcionó desde el principio con tracción eléctrica, algo notable para su tiempo.
En pocas horas de trayecto, el tren atraviesa casi todas las zonas climáticas de los Alpes, desde los glaciares del macizo del Bernina hasta las palmeras y los viñedos de los valles meridionales. Espectacular es el viaducto helicoidal de Brusio, un arco en espiral trazado al aire libre con el que el tren pierde altura en un espacio mínimo sin forzar pendientes demasiado pronunciadas. Pasando por el azul intenso del Lago Bianco, en lo alto del puerto, y por el mundo de hielo del glaciar del Morteratsch, la ruta desciende a los valles más cálidos de la Valtelina. Este audaz trazado, que en otro tiempo conectó regiones de montaña apartadas, convierte el trayecto hasta hoy en una vivencia de historia técnica y paisajística a la vez.
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