Castillos de Bellinzona
Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO: tres fortalezas medievales
Dirección
Bellinzona, Tessin
GPS
46.195, 9.024
La capital del cantón del Tesino, Bellinzona, vigila con tres castillos medievales la importante conexión norte-sur por los puertos alpinos. Castelgrande, Montebello y Sasso Corbaro, junto con la muralla defensiva que en otro tiempo cruzaba todo el valle, forman un conjunto fortificado único que figura desde el año 2000 en el Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. El conjunto está considerado el ejemplo más importante de arquitectura defensiva medieval del espacio alpino.
Lo más destacado
- Tres castillos: Castelgrande, Montebello, Sasso Corbaro
- Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 2000
- La muralla Murata, que en otro tiempo cruzaba el valle
- Casco antiguo de aire lombardo y mercado de los sábados
Bueno saberlo
| Castillos | Castelgrande, Montebello, Sasso Corbaro |
| Patrimonio | UNESCO desde 2000 |
| Ubicación | angostura del valle de la Leventina, Tesino |
| Época | Edad Media (sobre todo s. XIII–XV) |
Información práctica
Cómo llegar: nudo ferroviario del Gotardo; Bellinzona es accesible directamente en tren.
Mejor época: todo el año; primavera y otoño agradablemente suaves.
Costes: los patios de los castillos son en parte de acceso libre; museos y torres de pago (consultar actualidad).
Seguridad: sin complicaciones; calzado resistente para los caminos de los castillos.
Consejos:
- Desde el Castelgrande, a pie por la Murata hasta los castillos más altos
- Los sábados merece la pena el tradicional mercado semanal del casco antiguo
Contexto e historia
Los tres castillos de Bellinzona, en el Tesino, forman uno de los conjuntos fortificados medievales más importantes de los Alpes y figuran desde el año 2000 en el Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Bellinzona se sitúa en una angostura estratégica del valle del Ticino, por la que desde siempre pasaban hacia el sur los caminos de los grandes puertos alpinos del Gotardo, el San Bernardino y el Lukmanier. Quien controlaba este cerrojo del valle dominaba el acceso desde el norte a la fértil Lombardía, por lo que las fortalezas estuvieron durante siglos muy disputadas y se reforzaron una y otra vez.
El conjunto consta de los tres castillos Castelgrande, Montebello y Sasso Corbaro, que estaban unidos por una muralla que cerraba el valle, la llamada Murata, y que en otro tiempo cerraba todo el fondo del valle de ladera a ladera. En la Baja Edad Media, los duques de Milán ampliaron la fortificación hasta convertirla en un poderoso baluarte para frenar el avance de los confederados suizos hacia el sur. Pese a ello, Bellinzona pasó a comienzos del siglo XVI a manos de los cantones de la Suiza central y, mucho más tarde, se convirtió en capital del cantón del Tesino. Hoy, los macizos muros, torres y almenas recuerdan de forma impresionante la secular importancia de la ciudad como llave de los pasos alpinos, y desde los adarves la vista alcanza, más allá de los tejados del casco antiguo, hasta el valle tesino.
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