Füssen
Casco antiguo al final de la Ruta Romántica
Dirección
Allgäu Oriental, Baviera
GPS
47.5717, 10.7019
Füssen, junto al Lech, es la ciudad más alta de Baviera y marca el final de la Ruta Romántica. El pintoresco casco antiguo, con el Hohes Schloss y el monasterio de St. Mang, así como la cercanía a los castillos reales de Neuschwanstein y Hohenschwangau, la convierten en uno de los lugares más visitados del Allgäu.
Lo más destacado
- Pintoresco casco antiguo con el Hohes Schloss
- Monasterio de St. Mang junto al Lech
- Final de la Ruta Romántica
- Puerta a Neuschwanstein y Hohenschwangau
Bueno saberlo
| Ubicación | Allgäu Oriental, junto al Lech |
| Particularidad | la ciudad más alta de Baviera |
| Lo más destacado | Hohes Schloss, monasterio de St. Mang |
| Cercanía | castillos reales |
Información práctica
Cómo llegar: En tren directo a Füssen; en coche por la B17.
Mejor época: Todo el año; primavera y otoño menos concurridos.
Costes: Ciudad gratuita; museos y castillos de pago (consultar actualidad).
Seguridad: Sencillo.
Consejos:
- Combinar el casco antiguo y los castillos reales en un día
Contexto e historia
Füssen se sitúa en el punto más meridional de la famosa Ruta Romántica, allí donde el Lech sale de las montañas hacia el antepaís del Allgäu y discurre rugiendo a través de la ciudad. Ya en época romana la localidad tenía importancia, pues por aquí pasaba la Via Claudia Augusta, la importante carretera que unía el norte de Italia con Augsburgo. En la Edad Media Füssen pasó a los obispos de Augsburgo, que la convirtieron en su residencia de verano, y todavía hoy el Hohes Schloss, con su pintura en trampantojo, y el monasterio benedictino de St. Mang marcan la imagen del casco antiguo.
Una tradición especial es la construcción de laúdes y violines: durante siglos Füssen figuró entre las cunas de este oficio en Europa, y en el museo de la ciudad instrumentos artísticos recuerdan ese apogeo. Tras la Guerra de los Treinta Años y un incendio devastador, la ciudad solo volvió a prosperar cuando los reyes bávaros descubrieron la región para sí. A la vista se elevan hoy los castillos de Neuschwanstein y Hohenschwangau, aquellas construcciones de cuento de los reyes bávaros, cuyo más conocido, Luis II, pasó aquí su infancia y más tarde mandó erigir su castillo más famoso. Estas construcciones dieron a toda la zona su fama romántica y atraen a visitantes de todo el mundo. Encajada entre los lagos del antepaís alpino y las primeras cumbres de los Alpes del Allgäu y de Ammergau, Füssen forma así la puerta a un paisaje en el que la historia, el romanticismo real y el telón de montaña se reúnen en el espacio más reducido.
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