Walchensee
Lago de montaña de un azul intenso en los Alpes bávaros
Dirección
Alta Baviera
GPS
47.5933, 11.33
El Walchensee figura, con su agua de brillo entre azul intenso y turquesa, entre los lagos de montaña más bonitos y grandes de Alemania. Enmarcado por el Herzogstand y el Jochberg, es un destino apreciado para bañarse, navegar a vela, hacer windsurf y bucear. Desde el Herzogstand la vista abarca el lago hasta el cercano Kochelsee.
Lo más destacado
- Agua de un azul intenso a turquesa
- Montañas locales Herzogstand y Jochberg
- Apreciado para vela, surf y buceo
- Vistas desde el Herzogstand
Bueno saberlo
| Particularidad | uno de los lagos de montaña más grandes de Alemania |
| Montañas locales | Herzogstand, Jochberg |
| Actividades | baño, vela, surf, buceo |
| Región | Alta Baviera |
Información práctica
Cómo llegar: En coche por Kochel; autobús desde Kochel am See.
Mejor época: Baño de junio a septiembre; senderismo de mayo a octubre.
Costes: Lago gratuito; teleférico del Herzogstand y aparcamiento de pago (consultar actualidad).
Seguridad: Lago de montaña, agua fresca; atención al viento al hacer surf.
Consejos:
- Subir al Herzogstand para la vista clásica del lago
Contexto e historia
Encajado entre montañas boscosas al sur de Múnich se encuentra el Walchensee, uno de los lagos de montaña más profundos y grandes de Alemania. Su azul intenso y su clara y fresca calidad del agua los debe a la altitud y al agua de deshielo que dejaron los glaciares de la última era glacial al excavar la cuenca. Este juego de colores cautivó tanto al pintor Lovis Corinth que en sus últimos años de vida volvía una y otra vez a la orilla y plasmó el lago en una famosa serie de cuadros.
Pero el Walchensee escribió historia sobre todo por la técnica. En la década de 1920 surgió entre él y el Kochelsee, situado unos 200 metros más abajo, una de las mayores centrales de bombeo de alta presión de su tiempo, que aprovecha el desnivel de los dos lagos para generar electricidad y está considerada una hazaña pionera de la electrificación bávara. Así, el lago une dos rostros: el silencioso idilio natural venerado por románticos y pintores y el temprano monumento industrial que suministra electricidad hasta hoy. Con un föhn fuerte el lago se transforma en un territorio apreciado por veleros y surfistas, pues las montañas circundantes canalizan el viento hasta una fuerza fiable. Quien está en la orilla contempla un paisaje en el que el arte, la naturaleza y la técnica están entretejidos de forma tan inseparable como en casi ningún otro lago de los Alpes bávaros.
Para que tu excursión salga redonda, nuestras guías y consejos de equipamiento para este destino:
